Me imagino que ya la mayoría de ustedes que leen este blog con alguna regularidad estarán al tanto del enorme bochinche que se desató a raíz del show de Mark Sultan y Los Vigilantes en Nuestro Son este pasado domingo 29 de abril de 2012. Docenas de personas que no estuvieron presentes en el evento han estado preguntándome que fue lo que realmente sucedió. Otros han estado preguntando si en realidad Mark Sultan ofendió al público con epítetos racistas, misógenos, etc. Bueno, pues para que el récord quede claro, yo que estuve allí les voy a contar lo que realmente sucedió, o al menos, lo que sucedió según yo lo percibí y lo recuerdo. Mi interés en este momento no es hacerlos reir.
Muchos sabrán que Mark Sultan es un músico y cantante extremadamente talentoso, quien visitó nuestra isla por primera vez durante el mes de noviembre de 2011. En esa ocasión se presentó en el club Red Shield en Santurce. Esa noche tocó junto a Campo-Formio y Dávila 666, resultando en uno de los mejores shows que ví en el 2011. El público quedó totalmente impresionado (y con razón) por el enorme talento de Sultan, y estoy seguro que cada una de las, aproximadamente, 200 personas que pagaron la entrada seguramente se quedaron con ganas de verlo tocar nuevamente. Por tal razón (según nos cuentan fuentes de entero crédito) el cantante solicitó regresar a tocar otro show en nuestra isla, el cual fue organizado por la gente de Human Zoo, la nueva tienda de vinilos que se inaugurará en la Calle Loiza en cuestión de algunos días. Hasta ahi estábamos bien.
Desde mediados del mes de marzo se anunció que Mark Sultan regresaría a nuestras costas para un show a fines del mes de abril. Esto fue tremenda noticia para mi y muchos otros, ya que cualquier oportunidad de ver al hombre tocar en vivo es una que no debía desperdiciarse. Finalmente, hace unas dos o tres semanas se confirmó que el show se llevaría a cabo este pasado domingo en Nuestro Son, un lugar mucho más pequeño que Red Shield. Luego de considerar otras opciones, y teniendo muy presente que el acto de apertura lo sería una de mis bandas favoritas en el mundo, Los Vigilantes, el pasado sábado 28 de abril me di la vuelta por Electroshock y compré dos taquillas para asistir. Hasta ese punto, pensaba que los $10 que me costaron ambas taquillas eran poco precio que pagar por tan buen espectáculo.
El domingo lo invertí chilliando y haciendo lo menos posible, guardándo energías para poder estar activao durante el show, el cual se informó comenzaría a eso de las 8:30pm. Luego de recoger a mi acompañante, arrebatarnos y estacionarnos, entré a Nuestro Son de super buen humor. El lugar estaba aún medio vacío, pero ya la mesa desde la cual se vendería la mercancía de Mark Sultan estaba puesta y Carlos y Alfredo de Human Zoo estaban ya pasando el buen rokanrol al cual nos tienen muy acostumbrados. Me compré una cervecita y, luego de verificar el contenido de mi cartera, me aventuré a la mesa de venta de mercancía, detrás de la cual estaba sentado el enigmático artista. Aqui fue que empezaron los problemas.
Yo había entrevistado a Mark Sultan el año pasado para esta página y tuve la oportunidad de conocerlo brevemente durante su visita previa. El tipo nunca me pareció una persona afable, bien humorada ni simpática, pero no necesariamente grosero ni guillao. Como tal, al acercarme a la mesa detrás de la cual estaba sentado lo saludé y le pregunté cuanto costaban los LP's que tenía allí para la venta. Su respuesta me pareció extremadamente descortéz; se limitó a señalar un tarjeta sobre la cual estaban escritos los precios de las distintas piezas de mercancía y decirme (muy malcriadamente): "The prices are written on there!". En mi cabeza pensé que era un huelebicho, pero no iba a dejar que un intercambio tan breve arruinara mi noche. Además, no era la primera vez en la cual, al conocer a un artista a quien admiro, este resultara ser medio huelebicho (después les hago el cuento de la vez que conocí a Jay Reatard en una fiesta en Estados Unidos). Después de todo, no se pueden esperar sonrisas y buenos tratos de todo el mundo.
Luego de darme par de cervezas y ver a Los Vigilantes volarnos las cabezas a todos los que asistimos al show, llegó la hora de que el invitado especial se trepara a la tarima. Esto yo no lo ví, pero aparentemente antes de subirse a la tarima ya Sultan estaba encabronao y haciéndole malas crianzas a todo aquél que se atreviera acercársele para hablarle o comprar mercancía. De hecho, todos los que fueron deben haber escuchado que éste se negó a venderle algunos de sus discos a dos personas particulares, quienes tenían en sus manos el dinero para costear la compra (les dijo que no habían discos para ellos, cuando la mesa estaba repleta de copias de tres de sus LP's). No obstante, a ese punto todavía todo aparentaba estar super cool; la gente parecía estar dispuesta a picharle a sus pendejases. Después de todo, acudimos al evento para escuchar un cantante que a todos nos agradaba, no a hacernos mejores amigos del hombre.
Lo anterior cambió inmediatamente que Mark Sultan se trepó a la tarima a afinar su guitarra y probar el equipo que utilizaría durante su set. Mientras estaba afinando, yo me encontraba parado detrás de una amiga (cuyo nombre no habré de revelar pero quien algunos de ustedes seguramente conocen). Pude observar como otra chica se le acercó y le hizo algún comentario al oído, lo cual motivó una enorme y audible carcajda de mi amiga. Es muy probable que el comentario no haya tenido nada que ver con Mark Sultan pero, demostrando cabalmente una amplia gama de complejos, el tipo comenzó a insultar a mi amiga desde la tarima. Aparentemente el tipo pensó que se estaba riendo de él. Seguramente otros recuerdan las palabras exactas mejor que yo, pero en síntesis, Mark Sultan le dijo que ella era una irrespetuosa por reírse de él debido a que estaba confrontando problemas de sonido y que cuando ella visitara su ciudad natal el se aseguraría de darle a ella algo que realmente la hiciera reir. Al observar a mi amiga sentirse mal y salir fuera del área inmediata de la tarima, la tensión comenzó a subir entre el público. Admito que en ese momento sentí mucho coraje hacia Mark Sultan y mi primer instinto fue marcharme del lugar. Sin embargo, mi acompañante insitió en quedarnos. No estoy seguro aún si esta decisión fue buena o mala. Anyways, a pesar de que otra persona que estaba frente a la tarima le aseguró que nadie se estaba riendo de él, las malas vibras y bicherías de su parte continuaron.
Pocos minutos después de infundadamente hostigar a mi amiga desde la tarima, Sultan comenzó su espectáculo. El
performance como tal fue tan bueno como podría esperarse de un músico con veteranía y talento real; aquellos que anden por ahí diciendo que el set estuvo malo permiten que el coraje nuble sus memorias. Sin embargo, fue lo que nos dijo entre medio de sus canciones aquello en lo cual se basa el descontento del público que asistió. Muchos que estuvieron allí recordarán que el tipo se ofendió porque alguién hizo un ruido de inhalación (un sonido similar al de alguien dándose un pase) en uno de los silencios entre canciones. Algo así de insignificante, y lo cual no interfirió de forma alguna con el espectáculo, motivó que Sultan dijera: "Yeah, you can cry. Or you can also snort that cocaine off the crack of my ass." Esto probablemente no se lee tan insultante como se escuchó en persona, pero fue cuando empezó a referirse a nosotros como "you shitty people" que el ambiente se tornó oscuro y tenso. En ese momento pude observar varias personas largarse con cara de molestia. Por algún motivo, Mark Sultan estaba convencido de que nos lo estábamos tripiando y riéndonos de él. Nada más lejos de la verdad.
Luego de algunas canciones más, alguien en el público (por algun motivo que desconozco) dijo "Shit" en uno de los lapsos de silencio. Mark Complejos decidió que esta expresión era dirigida a él y en un tono extremadamente hostil dijo: "Yeah, I like to eat shit.....off your grandmother's cunt". Luego tuvo la osadía de regañarnos a todos por no aplaudir suficiente ni mostrar emociones luego de cada canción. Si hubiese estado en su sano juicio, se hubiese percatado que el público estaba en total estado de sorpresa y que no estaban seguros como reaccionar. En varias ocasiones pensé que este tipo no sabía lo que estaba haciendo y que este bonche de puertorros ebrios lo iban a desmembrar con sus propias manos una vez el show terminara. Personalmente, solo pensaba en meterle en la cara con sus propios zapatos.
Muy a mi sorpresa, las 70 u 80 personas que presenciaron este
rockstar meltdown salieron del
venue de forma ordenada. Sin embargo, luego de terminado el show Mark Sultan le hizo malas crianzas y le faltó el respeto a la chica que le fue a entregar el dinero de la puerta, el cual se le iba a entregar íntegro para su bolsillo (en un acto de desprendimiento, Los Vigilantes habían aceptado tocar sin cobrar). Luego de salir de Nuestro Son y llegar al lugar donde se estaba hospedando, Mr. Me Aprietan Los Panties continuó compartándose como todo un cabrón, finalmente logrando que lo expulsaran a la calle. En el proceso, dijo que este país y su gente eran una mierda y dejó a su suerte a un amigo que el mismo trajo consigo para acompañarlo durante su estadía (quien estaba super encabronao con él, by the way). Lo último que sabemos es que fue visto en la Calle Loíza durante la mañana del lunes, parado en una esquina con su guitarra y todo su equipaje.
Pensé que con alguna suerte el tipo caminaría hacia el final de la Loíza y continuaría su paso hacia el reino mágico subcultural conocido como el Residencial Llorens Torres, donde seguramente terminaría cantando canciones para algún bichote, a punta de pistola, por el resto de sus días. Sin embargo, tal parece que el tipo logró refugiarse en algún lugar, pero desonozco si ese lugar radica dentro de nuestros límites territoriales. De todas formas no me importa.
Pregunto yo: Que clase de huelebicho le falta el respeto a una mujer que no te lo ha faltado a ti, y por el contrario, se te acerca para pagarte y preguntarte a donde te gustaría ir a janguiar? La respuesta es sencilla: un cabrón a quien nadie nunca le ha dado la golpiza que su pedantería amerita. Llana y sencillamente, el tipo se comporta así porque está acostumbrado a que le besen el culo (cuyo tamaño es considerable, debo añadir). Ser fanático de la música no implica que el artista es un semi dios a quien hay que aguantarle semejante comportamiento. El tolerar esa conducta no te hace un amante del rokanrol, te hace un groupie que merece todo el abuso que el abusador tenga para regalarte.
La pregunta obligatoria, y la cual me han hecho varias veces desde el domingo, lo es: Que carajos le pasó a Mark Sultan, loco? Porque hizo eso? Pues, lamento informarles que nadie, al día de hoy, tiene una idea muy precisa al respecto. Puede ser que el
venue no estuviese a la altura de alguien que se piensa toda una estrella de rock; o que le molestó que tan poca gente fuese a verlo tocar; o que no le consiguieron suficiente perico o que Los Vigilantes, al tocar tan y tan cabronamente, lo hicieron lucir mal (which they did). Lo que haya sido, el Señorito Pataleta decidió que todos los que pagamos dinero de nuestro bolsillo y salimos de nuestras casas un domingo en la noche teníamos la culpa de todos los males que le afligían. Aunque el ahora pueda llenarse la boca diciendo que aquí no estamos al día con el
punk attitude, lo cierto es que un punk de verdad hubiese dicho, en blanco y negro, cual era su coraje y/o molestia. Ser punk es hablar claro, decir las cosas como son y no tener pretensiones de clase alguna. La conducta de Marco Antonio Pepe (nombre real de Mr. Perreta) debe servirle como una lección a todos nuestros artistas independientes nativos sobre como no comportarse ante un público. Particularmente un público extranjero. Ser invitado a otro país es un privilegio y no una licencia para comportarse como una niña malcriada a quien le infroman que está castigada.
Por último quiero aclarar que, a mi percepción, nada de lo que este pendejo dijo desde la tarima el domingo puede catalogarse como conducta racista. Misógeno? Si, particularmente cuando todos sus insultos eran dirigidos a las chicas en el público (por cuyas vestimentas catalogó a SJ como un "fashion city"). Hay rumores en la calle, algunos de ellos promulgados por el mismo Sultan, de que algunas personas lo han amenazado de muerte. No se si eso será verdad, pero de serlo, no veo como nadie que lo haya presenciado, ni siquiera el mismo pendejo
one man band de mierda éste, pueda preguntarse el porque de tales amenazas. Tenías que estar ahi para entender. Una excusa no sería suficiente; Mark Sultan debería darnos una rica, espesa y chocolosal mamada a todos los que pagamos por verlo. Y si, eso incluye a las nenas también.
Como fanático de la música, me apena bastante que todo esto haya ocurrido, particularmente cuando estoy seguro de que el corillo de Human Zoo, al ttraernos al Capitán Lambebicho a tocar nuevamente a nuestra isla, tenía solo las mejores intenciones. Sultan tiene mucho talento, pero es una persona despreciable y malagradecida. Por mi parte, me basta con no volverle a comprar un disco. Sugiero que todo el que se haya sentido indignado por su conducta haga lo mismo.
Y Mark Sultan, si vuelves, llámame. Yo te busco al aeropuerto y te doy un paseíto por ahi......;)